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Un misionero entre inmigrantes: “Ha cuidado a los que nadie cuidaba”

Henrique

OMPRESS-MADRID (17-03-17) El padre Joaquín Garre, de los Misioneros de los Sagrados Corazones, ha escrito una carta a sus hermanos de congregación con motivo de la muerte del padre Henrique Scheepens, un misionero entre los inmigrantes de Cabo Verde. Ordenado sacerdote en Hertogenbosch, Países Bajos, el 23 de mayo de 1959, pasó la mayor parte de su vida en Portugal, empezando en las Azores, en el Seminario Menor de la Congregación. Después vivió en el barrio de Pedreira dos Húngaros, Algés (Lisboa), un barrio de chabolas de inmigrantes de Cabo Verde. Falleció, a los 83 años de edad, el pasado 14 de marzo en Teteringen, Países Bajos.

En su carta, Joaquín Garre agradece el regalo de este “misionero entre inmigrantes”:

“Quisiera escribir unas líneas para agradecer el regalo de la vida de un buen, un gran hermano, un buen religioso, misionero y sacerdote.

Lo titulo Harry porque así le llamaban sus más allegados. De Henrique Scheepens ss.cc. me gustaría resaltar su honda fe, su espiritualidad, su compañerismo, su humildad, su amistad, la capacidad de escucha y su dedicación a los más humildes y los más pobres desde su ser sacerdote.

No quisiera idealizarlo, cuando vives dos años en una chabola con un hermano de la misma Congregación te conoces a fondo, te conoces mucho, por eso, soy consciente de sus fallos y pequeñeces, pero los que nos regala para que lo resucitemos en nosotros es, precisamente, esa grandeza, inspirada en Damián de Molokai.

Antes de llegar a, digamos, su época más comprometida con los emigrantes, estaba ya en su cabeza, toda la formación teológica holandesa de aquel momento, actualizada con el Concilio Vaticano II, que le ayudó a ser un sacerdote cercano y atento a las necesidades de su pueblo y de su Iglesia. Recordemos que él, con el gran grupo de holandeses y después portugueses ss.cc. también, atendieron diversos seminarios a petición de los obispos porque ellos llegaban de Holanda con una fuerte y actualizada formación teológica. Impagable el servicio prestado por nuestros hermanos a la Iglesia portuguesa. Fueron muchos y fructíferos años. Conocida es también la enorme generosidad de estos holandeses que enviaron misioneros por todos lados (Indonesia, Mozambique, Brasil, etc.). Pero, Harry, como Teófilo de Veuster, se quedó en Lisboa. No era el misionero de ideas originales y rompedoras, sino que era de esos misioneros que secundan lo que otros hacen y llevan su realización hasta el final.redimensionarleer.php

Por eso, no fue el que se le ocurrió la idea de ir a los más pobres en un barrio de chabolas de Algés, cerca de Belem (Lisboa), sino que fue Jeff Martens quien se lanzó a la aventura y le arrastró con él. Pero, este intrépido e inquieto misionero se fue a los pocos meses a otras urgencias, dejando a Chico y a Henrique en su chabolita, rodeados de unos 6.000 caboverdeanos (Cabo Verde; antigua colonia portuguesa, al sur de las Islas Canarias). La gran tarea de estos hermanos, apoyados por el resto de la Región, por las hermanas y más tarde también por la PJV europea y con el apoyo de la Provincia española, no fue sólo crear escuelas y guarderías en los distintos barrios, construir capillas para poder orar o conseguir movilizar alimentos, ropa y otras necesidades urgentes, ni siquiera la creación de una cooperativa para poder enterrar a los que fallecían. Mucho más allá de todos los emprendimientos realizados para la dignificación de la vida, fue el hecho de estar presentes, en medio de un pueblo que, como emigrantes, habían perdido sus raíces. Su presencia continuada confirmaba que Dios estaba con ellos. Chico regresó a la casa central y Henrique siguió con ellos hasta el final, hasta el desmantelamiento del barrio. Pero la experiencia con su pueblo ya le había calado tanto que, para el próximo destino buscó un barrio donde vivieran los más necesitados, los de los márgenes. Así, con la ayuda de su gran amiga y colaboradora Isabel Garrido ss.cc. buscaron casa en el barrio de Galinheiras, Catujal, Unhos…

Henrique ha intentado ser motor para sus hermanos, con el Evangelio en la mano, ha procurado ser fiel a Jesús, ha cuidado a los que nadie cuidaba, ha orientado, reñido, dado confianza, escuchado, ha buscado soluciones a angustias humanas y ha sufrido en silencio las muchas veces que la impotencia se hace presente en la vida del misionero porque no puede hacer nada, más que compartir el sufrimiento del pobre. Yo sé que le inspiró nuestro San Damián de Molokai. Se juntó a eso el estilo portugués tan misionero, tan desinstalado, capaz de dejar su tierra y una enorme humanidad acrisolada en su gran familia holandesa, que le apoyó siempre, el ejemplo de su hermano Jan, que fue General de nuestra Congregación, la amistad, apoyo e intimidad de las hermanas. Todo ello, junto con el sufrimiento del pueblo que veía delante de él cada día, hizo de Él un hombre de gran corazón.

Sólo me queda agradecer a Dios poder ver en Henrique un pequeño Damián, poder ser testigo, por dos años de esta entrega y pedir a Dios que nos envíe hermanos y pastores con grandeza de corazón”.

MANOS UNIDAS CON MAURITANIA

1-mauritania

El jueves pasado se presentó en Jaén, en el Colegio de Arquitectos, la campaña de Manos Unidas con la participación de varios misioneros. Hoy domingo, en todas las parroquias de España se recauda lo que los fieles destinan cada año a los proyectos que esta ONG apoya en muchos países del mundo. El fin último de estos proyectos es acabar con el hambre en el mundo. Este año Manos Unidas nos hace caer en la cuenta de que en el primer mundo tiramos a la basura un tercio de los alimentos que se producen. Este hecho además de una inmoralidad es una injusticia que hay que seguir denunciando. Nuestro estilo de vida está haciendo que otros carezcan de lo básico. Este es el caso de Monguel al Sur de Mauritania, donde se desarrollará este año un proyecto con las aportaciones de las parroquias de Jaén. Monguel es una región que tiene una extensión aproximada de 1.800 Km2. Es una zona muy afectada por la inseguridad alimentaria, el analfabetismo de la población y su escaso desarrollo, la falta de accesibilidad a los productos de primera necesidad, y la fragilidad de las competencias de las estructuras locales. La población vive de la agricultura de subsistencia, de los cultivos pluviales y de la ganadería ovina y caprina. Este proyecto beneficia a 34 localidades. 3.124 personas bajo el umbral de la pobreza. Solicita la ayuda Cáritas Mauritania.2-mujeres
En el proyecto se establecen dos ejes de actuación para desarrollar el proyecto: Mejorar la formación de los beneficiarios (alfabetización, formación técnica y refuerzo de estructuras locales)
y mejorar las condiciones físicas de estas personas (alimentación y productos de primer necesidad, el acceso al agua..) Alrededor del 60% de la población solo realiza una comida al día especialmente en los meses secos del año. A causa de la frágil estructura agrícola, la recolección no llega a cubrir más que una parte del año (de 3 a 6 meses). Debido al contexto social, migración de hombres hacia las ciudades en búsqueda de trabajo, los habitantes de las localidades son en su mayoría mujeres, este colectivo representa alrededor del 54%. Caritas Mauritania aplica la aproximación participativa en todas sus intervenciones. Los beneficiarios se implican en la identificación de sus problemas, la elección de sus prioridades y en la programación de las actividades a ejecutar. La participación y

SÍGUEME

 

1-improyectosHoy la iglesia católica celebra un año más el día de la Infancia Misionera. Es una fiesta para reconocer que aún hay niños preocupados por otros niños en el mundo. La Iglesia promueve las actividades de Infancia Misionera en los colegios y en las catequesis de todos los países del mundo. Con ellas, se pretende educar a los niños en la fe y en la solidaridad misionera. Niños que son el futuro de la sociedad, de la Iglesia y de la misión. La Obra Pontificia de Infancia Misionera se convierte, por tanto, en un campo de acción primordial para la Iglesia. Además, es un semillero de vocaciones misioneras. De ahí, el lema de la Jornada de este año “Sígueme”. Invita a los niños a acoger a todos los niños que les rodean, sin diferenciar sexo, raza o religión; a ser sensibles a las injusticias que sufren niños en todo el mundo y a ayudar con pequeños ahorros, oraciones y esfuerzos. Estos niños son los que entregan sus ayudas y donativos, y hacen posible el sostenimiento de los 2.795 proyectos dirigidos a niños que Infancia Misionera apoya en los Territorios de Misión. Esta campaña pretende formar una red de solidaridad universal cuyos principales protagonistas son los niños. Pues da a los niños un papel fundamental en el servicio misionero, enseñando a los niños a seguir a Jesús y a ayudar a otros niños del mundo.2-nin%cc%83os-migrantes-nieve-3

Y pensando en esta campaña infantil nos parece que también es un tiempo para reflexionar sobre qué hacemos los adultos por los demás. Qué hacemos por los miles de refugiados que se congelan de frío estos días de temporal, qué nos preocupan los inmigrantes subsaharianos en la valla de Melilla, o que siguen jugándose la vida en el Mediterráneo; qué pensamos de tantas familias que viven en España sin ingresos fijos, con pobreza energética o de cualquier tipo… Quizás no tengamos opinión pues no pensamos demasiado en ellos, es incómodo, da pereza, nos crea malestar.. Han tenido mala suerte, no han tomado buenas decisiones, han heredado la pobreza de sus padres y no nos sentimos responsables. ¡Qué pena no ser un poco niño otra vez! Niños que miren con ojos de bondad a otros, que se movilicen para dar ayuda, rezar, dar aliento…El Papa con motivo de esta jornada nos dice estas palabras que pueden animarnos a mirar al más débil como si fuese algo nuestro: 3-luisalfonzozamorano

Amigos, Jesús es el Señor del riesgo, es el Señor del siempre «más allá». Jesús no es el Señor del confort, de la seguridad y de la comodidad. Para seguir a Jesús, hay que tener una cuota de valentía, hay que animarse a cambiar el sofá por un par de zapatos que te ayuden a caminar por caminos nunca soñados y menos pensados, por caminos que abran nuevos horizontes, capaces de contagiar alegría, esa alegría que nace del amor de Dios, la alegría que deja en tu corazón cada gesto, cada actitud de misericordia. Ir por los caminos siguiendo la «locura» de nuestro Dios, que nos enseña a encontrarlo en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el amigo caído en desgracia, en el que está preso, en el refugiado y el emigrante, en el vecino que está solo. […] En todos los ámbitos en los que nos encontremos, ese amor de Dios nos invita a llevar la Buena Nueva, haciendo de la propia vida una entrega a Él y a los demás.”

4-siguemeOjalá que volvamos a ser niños, un ratito, el suficiente para darnos cuenta de que algo no está bien y habría que cambiarlo. Jesús a los niños los ponía de ejemplo y eran el modelo para llegar a Dios y a ese reino de Amor. Él habla muchas veces al corazón de los niños y muchos de ellos se hacen gente grande que decide seguir el camino marcado por Jesús. Son los que hacen la diferencia en el mundo imquees

Foto 1: Los niños de Infancia Misionera, con sus oraciones y pequeños ahorros, ayudan a otros niños del planeta que pasan necesidad. Se cumple el lema fundacional “Los niños ayudan a los niños”.

Foto 2: Los adultos cuando perdemos el corazón de niños nos despojamos de su mirada compasiva. En estos días muchos hermanos sufren el frío en los campos de refugiados, entre ellos muchos niños.

Foto 3: Alfonso Zamorano es misionero Verbum Dei, de pequeño quería ser cantante de rock, hoy siente que Dios le ha hecho un regalo inmerecido al ser misionero y poder recorrer el mundo llevando su Evangelio

Foto 4: Este año el lema de la Infancia Misonera es “Sígueme”, seguir a Jesús, pasar por el mundo haciendo el bien como él.