Archivo de la categoría: Uganda – Radio Wa

Noticias relacionadas con el proyecto de construcción de la nueva sede para Radio Wa en la ciudad de Lira (Uganda). El resumen del proyecto está accesible en este enlace

“ … que 20 años no son nada …”

1.Radio WaQueridos amigos:
He querido titular esta carta con esta frase sacada del famoso tango de Gardel por dos razones: una
porque en este año de 2015 cumplo mi vigésimo aniversario de estancia en este continente, y otra
porque estoy a punto de comenzar un nuevo periodo en mi vida.
Durante este mes de Noviembre dejaré mis responsabilidades en Radio Radio Wa, después de seis años y medio al servicio de la diócesis de Lira. Al llegar a este momento, mi sensación es de pequeñez, de saber que lo que pueda haber hecho en todos estos veinte años no es más que una gota en un inmenso océano. La otra sensación que experimento es de profundo agradecimiento. Quisiera agradecer a la vida, a las circunstancias y también a muchos de vosotros, porque durante todos estos años me habéis estado acompañando en mil peripecias, quizás leyendo mi blog, quizás escribiendo un correo o involucrándoos en los proyectos que llevaba a cabo, quizás manteniendo vuestro interés vivo por Uganda y sus gentes. A todos os doy las gracias porque me he sentido muy honrado de poder contar con tantos apoyos.
2.Trabajadores Radio
Durante los últimos meses la diócesis de Lira se ha esforzado en buscar a alguien para que continuara dirigiendo a esta emisora. Afortunadamente se encontró a una profesional keniana con gran experiencia en el mundo de la radio, con galardones por sus programas sociales y un gran cariño por este medio… me considero especialmente orgulloso de pasar el testigo a unas manos africanas y ver que esta institución no depende necesariamente de gente “de fuera” para poder sobrevivir. Estoy seguro que mi sucesora hará un gran trabajo.
Otro de los factores que me mueve a tomar esta decisión de dejar África por el momento es sobre todo la situación en mi casa, donde mi madre, que está a punto de cumplir 91 años, necesita ahora más que nunca la cercanía física de sus hijos y es por eso que, por lo menos mientras ella viva, quisiera ahora estar lo más cercano posible a casa. Al cerrar una etapa tan prolongada y abrir otra mucho más incierta, no puedo evitar sentirme como un trapecista que va a hacer una pirueta sin red alguna debajo. Confieso que me da miedo vivir de nuevo en Europa (y de manera especial en España con la situación de crisis todavía azotando a millones de personas), pero tengo la intuición de que algo bueno vendrá y que lo experimentado en todos estos años me servirá mucho para vivir en una nueva situación de una manera diferente.
3.Alberto
Es una verdadera gracia abrazar lleno de amor a África y aceptarla en su plenitud, con sus
glorias y sus miserias”. Dicen que la diferencia entre amar a una persona y estar enamorada de ella es precisamente que en el segundo caso se idealiza a la persona y no se ve ninguna de sus debilidades, mientras que en el primero se acepta completamente y en plenitud todos y cada uno de los aspectos positivos y negativos de la misma, sin intención alguna de querer cambiar a la otra persona. De la misma manera ha crecido mi amor, que no mi enamoramiento, por este continente y por tanto me da mucha pena el tener que decir este adiós, que espero temporal. Sé que a los quince días de estar en España estaré añorando el sonido de los tambores, las risas desaforadas, las interminables hileras de niños que van o vuelven de clase, el gran cielo estrellado y la anchura que tiene cada paisaje…. me faltará la belleza y la humanidad de esta gente.
Esto es lo que os quería comunicar. Quisiera que supierais que ahora que estoy en España si en cualquier ocasión necesitáis alguien para una charla para algún colegio, grupo o institución sobre Uganda, desarrollo, medios de comunicación, o algún otro tema similar… no os cortéis en absoluto, pedid y si lo puedo hacer, yo encantado.
Un fuerte y cariñoso abrazo. Que Dios os bendiga. Alberto Eisman4.Técnico Radio
Foto 1: El edificio nuevo de Radio Wa, en Lira. Fue construido con la ayuda algunas instituciones como la Diputación Provincial de Jaén. En esta bonita la foto aparece el arcoíris de la paz tanto en el cielo como en el emblema de la radio.
Foto 2: Algunos de los colaboradores y personal de Radio Wa en el jardín de la emisora. La
nueva directora, Magdaline Kasuku, es la primera por la derecha.
Foto 3: Alberto Eisman, (a la derecha) es misionero de Jaén y ha vivido en diferentes países de África realizando proyectos de apoyo a las poblaciones con las que ha compartido la vida.
Foto 4: La radio ha realizado un papel muy importante en la pacificación de la zona, especialmente teniendo en cuenta que esta ha sido una región afectada por largos años de violencia a manos del infame LRA (Ejército de Resistencia del Señor), la gente está todavía afectada por el trauma y por tanto tiene dificultades a la hora de afrontar debidamente situaciones de desacuerdo y de enfrentamiento.
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PONER ALTO EL LISTÓN

Alberto en su despachoEsta semana en la asociación “Latiendo con el Sur” hemos tenido la visita del misionero Alberto Eisman. En estos días está en Jaén por un asunto familiar y aprovechamos para invitarlo a compartir un café y sus ricas experiencias. Llega desde Lira (Uganda) donde lleva unos seis años poniendo en marcha una radio comunitaria como director de la misma. Desde Jaén se le ha apoyado en parte a la construcción de las nuevas instalaciones de radio Wa. Nos comenta: “La radio ahora está en una situación de consolidación y de estabilidad, ahora se puede trabajar de forma más profesional. Se puede invitar a un coro o hacer un debate con quince o veinte personas. El capital físico ha crecido. Lo negativo es que al tener unas buenas instalaciones da la impresión de que tenemos dinero, sin embargo no se obtienen beneficios: lo comido por lo servido. Esto se debe a nuestros principios de funcionamiento, no colaboramos con ningún sistema corrupto. Una de las fuentes de financiación para la emisiora es la publicidad. ALBERTO Y LATIENDO 2014La corrupción llega a las agencias de publicidad, las grandes empresas como Coca Cola o las ONG como Save the Children hacen un subcontrato y la agencia de publicidad contacta con la emisora para los spots publicitarios y pide una parte de lo que la empresa ha dado para pagar los gastos de publicidad. Radio Wa ha perdido negocio por eso, porque no entramos en esa dinámica. En el 2011, últimas elecciones, las emisoras se hicieron de oro. Venían los políticos y compraban horas de programación. En el espectro político ugandés, y en África en general, no hay derechas ni izquierdas. Un partido se parece a otro como un huevo a otro huevo: quítate tú para ponerme yo. No hay ideologías. Los discursos políticos se basan en criticar al adversario. No hay programas electorales. Las promesas que hacen son electoralistas. El presidente ha hecho de Uganda uno de los países más descentralizados, el mapa político está conformado por pequeños distritos (como una comarca con su centro administrativo) y prometía hacer distritos en sitios donde no es necesario sólo para conseguir votos. Hacen política de reduce.asppatronazgo, van a un lugar y regalan camisetas o dinero delante de los medios de comunicación. Al presidente le encanta dar dinero a grupos con una dimensión mediática. La gente es tan pobre que aunque les den una camiseta te votan. Radio Wa no permitió que los partidos compraran horas de emisión sino que se organizaron debates pidiéndoles que enviaran a sus representantes. Algunos partidos no enviaban a nadie por no tener programa político o nivel para discutir. Al final de la campaña electoral nos llegó un CD del presidente del gobierno para que lo pasáramos por la emisora pero vimos que era un mensaje electoralista y criticaba a su opositor, no era un mensaje institucional y no lo emitimos. Musébeni gobierna en una “democracia” con presidente Ugandarasgos de dictadura. Hicimos también normas especiales para los trabajdores de la radio con aspiraciones políticas, de manera que debían dejar la radio si querían se candidatos. No podían aceptar dinero ni regalos. No ganamos nada en las elecciones . La independencia tiene un precio que estamos dispuestos a pagar. El obispo de la diócesis nos apoya en esto cién por cién. Tanto la iglesia católica como la anglicana tienen sus fallos pero en general hacen un gran trabajo. A pesar de que la Iglesia aún nada y guarda la ropa. Me gustaría que fuera más profética. El papel de la radio en la actualidad ha cambiado. Hemos pasado ya la situación de emergencia y de inseguridad que tuvimos hasta el 2006. Ahora el valor añadido de la radio es que es una voz independiente y nos centramos en los intereses de la gente.” Agradecemos a Alberto su cercanía y sobretodo su vida entregada por los últimos. Próximamente compartiremos otras opiniones de este misionero.

UN PROYECTO HECHO REALIDAD

IFNos encanta daros noticias como esta: un proyecto que parecía imposible por su costo en estos tiempos de recortes, de austeridad impuesta, se ha hecho realidad. Eso sí, con muchos esfuerzos y desvelos. Esta semana hemos contactado con el misionero jienense Alberto Eisman. Este verano estuvo un tiempo por Jaén, por su tierra, visitando a su familia y amigos. Llegó desde Uganda donde vive hace ya algunos años. África ya es su hogar pues ha realizado diferentes tareas misioneras en distintos países de este continente. Donde llega se integra y aporta lo que puede para mejorar la situación de las personas con las que comparte la vida. Su último proyecto, que hemos ideo compartiendo en este espacio de Nuestra Misión, es Radio Wa en la diócesis de Lira (Uganda). Esta emisora es una iniciativa sin ánimo de lucro, iniciada por la Iglesia Católica en el 2001, para servir a la población del Norte de Uganda. Radio Wa tiene un dilatado historial de apoyo a los procesos de paz, especialmente a través de programas especializados tales como “Karibu” (un programa dirigido a los niños soldado que estaban en la región hasta el año 2006) y “Peace Maker” (un programa-observatorio de conflictos locales, donde se analizan diversos problemas que eventualmente pueden desembocar en enfrentamientos más serios entre tribus, clanes y familias).

 

En una de sus primeros correos nos decía:“Desde el año 2009, estoy al frente de una emisora de radio comunitaria propiedad de la Iglesia Católica en Uganda. Cuando llegué aquí, una de las cosas que me llamó la atención fue la falta de material técnico. La emisora llevaba funcionando ocho años, pero con medios obsoletos y anticuados. Sabía que en España las emisoras habían dado ya el salto a la tecnología digital, y decidí dedicarme a escribir a diferentes sitios solicitando que nos donaran el material que había sido descatalogado y permanecía acumulando polvo en los almacenes de las grandes cadenas”

 

El resultado de sus esfuerzos fueron negativos, tocó muchas puertas, escribió a famosos y a gente de la radio, supuestamente comprometida con temas sociales. Sin embargo, la falta de respuesta a su petición de colaboración no lo desanimó. Las instalaciones de la emisora eran muy reducidas y no contaban con los requerimientos que necesitaban para hacer un trabajo digno, así que se dirigió a instituciones y ONG·s que pudieran apoyar su proyecto de hacer un nuevo edificio para la radio y equiparla. En Jaén contactó con la asociación Latiendo con el Sur, con la que mantiene desde hace mucho tiempo lazos de amistad. A través de ella se solicitó ayuda a la Diputación Provincial de Jaén en las dos últimas convocatorias del “Fondo provincial para la solidaridad y la ayuda al desarrollo”. Gracias a la tenacidad de Alberto, a estos aportes y al de otras instituciones, este proyecto se ha hecho realidad y hoy ya funciona la radio en el nuevo edificio con el equipamiento adecuado.Creemos que la crisis no puede ser la excusa para que las instituciones y las personas de buena voluntad, sean del color que sean, no dediquen recursos a los países empobrecidos. Apoyar proyectos como este y tantos otros es invertir en un futuro más próspero para los habitantes de estos países y además es devolver una parte de lo que se les ha expoliado en otros tiempos.

 

Desde este espacio misionero, en nombre de Alberto, los colaboradores de radio Wa y de todas las personas a las que llegan sus ondas en Uganda queremos agradecer cada pequeña contribución de nuestros paisanos a este proyecto. Os dejamos con esta bonita reflexión de Alberto sobre el bien que hace la radio: “En circunstancias así, la radio es un privilegiado milagro de la técnica donde apenas hay acceso a periódicos o televisión, ya que es una fuente de información de primera calidad y puede contribuir a ayudar para la lucha contra la pobreza ya sea porque los oyentes aprenden nuevos métodos de cultivo o reciben educación de cómo prevenir que los niños se vean afectados enfermedades mortales por diarrea o por malaria que pueden ser fácilmente evitadas. Por desgracia, la ignorancia acerca de aspectos de este calibre supone en muchos casos una muerte segura y la información es un arma primordial para mejorar la calidad de vida de las personas.”

 

“RADIO WA: UNA CONTRIBUCIÓN A LA PAZ Y AL DESARROLLO EN UGANDA”

Con gupo de niños en LiraHoy en “Nuestra Misión” os compartimos las reflexiones de Alfonso Torres Medina después de su regreso de Uganda a finales del pasado año; él es socio de “Latiendo con el Sur” y miembro activo de la Coordinadora de ONG de Jaén:
“El pasado mes de diciembre tuve la suerte de compartir unos días con mi amigo Alberto Eísman, director de una radio comunitaria ubicada en el Norte de Uganda. Cuando se habla sobre África uno piensa irremediablemente en guerras tribales, hambrunas, corrupción política, recursos naturales (coltán, oro, casiterita) en manos de grandes multinacionales. Nuestro gesto se torna sombrío ante las pocas perspectivas de futuro de ese gran continente. Es cierto que conflictos como el que se está produciendo en Mali, o el de otras decenas de guerras abiertas, sumados a los desastres naturales que suelen cebarse siempre con los más débiles, confirman y justifican ese estado de ánimo. Pero no es menos cierto que si uno enfoca la mirada a esos pequeños gestos que dan sentido a la vida, hay personas comprometidas con la esperanza y que con su ejemplo nos hacen descubrir un continente muy diferente, lleno de vida y sobre todo de mucha humanidad.
Es el caso de nuestro paisano Alberto que desde la dirección de radio Wa está contribuyendo a generar un climaVLUU L100, M100  / Samsung L100, M100 de confianza, de progreso y sobre todo de paz. Gracias a programas de radio dirigidos específicamente a los niños soldado reclutados por la guerrilla y sin el valor suficiente para volver a sus lugares de origen, se consiguió reconciliar y reintegrar a un buen puñado de esos niños que volvieron con sus familiares y paisanos. Gracias a programas de formación dirigidos por profesionales locales y con objetivos muy a corto plazo , la población consigue aprender y mejorar su economía doméstica en cuestiones básicas. Tal es la importancia de la radio en esos lugares que muchas personas se prestan a ser reporteros en sus aldeas facilitándoles unos medios mínimos como puede ser una grabadora y una conexión telefónica. Radio Wa, que significa en la lengua local “Nuestra Radio” consigue ser realmente un vehículo de acercamiento entre la población y un medio muy eficaz de desarrollo.
Uganda, país más conocido por lo que su presidente Idi Amin declaraba en los años 70 al decir “la carne humana tiene gusto a salado” que por los avances sociales y económicos que está viviendo, es el claro ejemplo de queVLUU L100, M100  / Samsung L100, M100 África lo que necesita es una verdadera democracia y un estado de derecho que facilite la paz, el desarrollo y la estabilidad social. He podido constatar en esta región del norte del país cómo la población tiene libertad para montar sus propios negocios, pequeñas iniciativas que les aseguran al menos la comida diaria. Eso se refleja también en la dinámica de los mercados locales en los que se encuentra todo lo básico. He visto campos de cultivo que, si bien no usan la maquinaria puntera de los campos del Norte, sí sirven como sustento familiar gracias a que la estabilidad política ha conseguido desplazar a la guerrilla que les impedía hasta cuidar de los huertos. Los niños, el colectivo más vulnerable en época de crisis, gozan en la zona de una salud escolar de hierro. Mi llegada coincidió con sus vacaciones de verano pero aún así, me consta que asisten a la escuela con un interés inusitado por aprender. Y es que no hay nada mejor para apreciar lo que se tiene que el haber carecido de ello durante tiempo.
Con reporteros de Radio Wa en LiraMi amigo me ha enseñado, en definitiva, que la mejor manera de ser feliz es hacer felices a los demás y creo que lo está consiguiendo. Ojalá su esfuerzo y tesón a lo largo de tantos años de trabajo en África nos enseñe a compartir no sólo lo que nos sobra, sino lo que nos hace falta. Signo inequívoco de un verdadero compartir”.

LA DIFICULTAD DE ENCONTRAR UNA HISTORIA DE NAVIDAD

Alberto en su despacho

Os compartimos la reflexión de nuestro amigo misionero Alberto Eisman en su blog “En clave de África” sobre la navidad y su trabajo en Radio Wha (Lira, Uganda). Puede parecernos que la navidad en todo el mundo está llena fiestas, comidas especiales, regalos, papá Noel… sin embargo eso no es verdad. Alberto rescata lo realmente esencial de la Navidad: el amor incondicional de Dios a los hombres, la sencillez, la pobreza en la que nació…

En la emisora de radio en la que trabajo, queremos hacer que tanto en la Nochebuena como en la Nochevieja haya unos programas de radio especiales. Hace ya dos años, comenzamos la idea de ofrecer un programa de radio que dure toda la noche, en el cual haya contenidos lo suficientemente atrayentes y sugestivos para tener a la audiencia pegada a los transistores. Todo un desafío. Una de las tareas que teníamos en los días previos a esta fecha era recoger material que nos pudiera servir para los diferentes sub-programas que habrá durante esa noche. Parte de este será inevitablemente villancicos internacionales y locales, entrevistas a diferentes personas y grabaciones de muchas otras personas que quieren desear Feliz Navidad a sus conciudadanos… Yo me puse a buscar algunas “historias de Navidad” que se pudieran traducir a la lengua local y se pudieran grabar con un buen narrador y una música de fondo. Pues bien, la verdad es que me las he visto y me las he deseado para encontrar algo que se pudiera consumir localmente. Aquí algunas de las dificultades que he encontrado a la hora de seleccionar historias y los factores decisivos para descartar algunas: – la gente aquí no conoce la nieve, por tanto cuando me encuentro una historia que habla de abetos o paisajes nevados lo único que puedo hacer es traducirla como una estación del año en la que hacía mucho frío… – la figura de Papá Noel no es que sea muy famosa (aunque definitivamente lo es más que los Reyes Magos), es verdad que en los supermercados de las grandes ciudades se ven algunos, pero en los pueblos y en el ambiente rural donde estamos, se pregunta quién es “Santa” (o Santa Claus) y casi nadie te sabe decir. Si esto es así, pues imagínense historias de trineos y renos… – tal como está la cosa aquí, no puedo hacer énfasis en historias acerca de regalos ya que aquí no suele haberlos el día de Navidad (y menos aún el de Reyes), por lo cual tampoco sería comprensible el utilizar historias que hablen de calcetines colgados junto a la chimenea, zapatos en el alféizar de la ventana o de carbón para los niños malos.- El pavo, no es que esté asociado a la cena de nochebuena… por aquí ya es de por sí una fiesta si la familia puede tener algo de carne para ese día, no importa del animal que sea… A lo más que se llega por estas latitudes es a unaoutdoorschoollira cacerola de carne y si la cosa está bien alguna camisa o unos pantalones nuevos… Es por esto que las opciones que tengo son tan limitadas. Esta circunstancia me muestra cuán complicado hemos hecho el tema de la Navidad. La historia de una pareja en dificultades, casi para romper aguas en un sitio extraño y hasta cierto punto poco hospitalario la comprende todo el mundo… y creo que ahí radica la esencia verdadera del misterio que celebramos. Pero a veces la fuerza del misterio primigenio palidece cuando se ve desbordado por el peso de las tradiciones que vienen después, las cuales no es que sean perniciosas de por sí, pero se pueden convertir en un pesado manto que desfigura o cubre el rostro inicial del misterio.

Eso sí, no he descartado ninguna historia porque aparezcan en ella el buey y la mula… dentro de lo que cabe, me parecen más originales y fieles a lo que tuvo que haber en Belén que la nieve, Papá Noel y su cohorte lapona, el espumillón y los ubicuos Boney-M dándonos la tabarra con el manido soniquete navideño de su funky “Feliz Navidad” que se oye en estos días por todos los lados.

Desde “En Clave de África”, Feliz Navidad a todos los hombres de buena voluntad.”

Construyendo Radio Wa

Hace unos días nuestro compañero Alfonso Torres estuvo visitando Radio Wa, y nos trae de primera mano estas imágenes de cómo va la construcción de la nueva sede.

Las verdaderas estrellas de la Radio

Mis experiencias con las estrellas de la radio

Desde el año 2009, estoy al frente de una emisora de radio comunitaria propiedad de la Iglesia Católica en el Norte de Uganda. Cuando llegué aquí, una de las cosas que más me llamó la atención fue la generalizada falta de material técnico. La emisora llevaba ya funcionando unos ocho años, pero con medios completamente obsoletos y anticuados.

Como sabía que en España las emisoras habían dado ya el salto a la tecnología digital y habían abandonado los componentes analógicos, decidí dedicarme a escribir a diferentes sitios solicitando que nos donaran el material que, aunque seguía siendo bueno, había sido ya descatalogado y – me constaba – permanecía acumulando polvo en los almacenes de las grandes cadenas. Nunca conseguí material alguno, parecía como si los obstáculos burocráticos o el poco entusiasmo institucional pesaran mucho más a la hora de tomar una decisión que la satisfacción de ayudar a una iniciativa radiofónica en un país “del Tercer Mundo.”

Como vi que en este frente no conseguía nada, decidí escribir a un par de famosos de la radio tanto del pasado como del presente. Conseguí en sendas páginas web la dirección de Carlos Herrera y la de la productora de Jesús Quintero “El loco de la colina” y, desde mi admiración por el trabajo que hacían y, ya que hacían en sus programas alarde de solidaridad y de alinearse con los más vulnerables de la sociedad, les expresé mi certeza de que estarían dispuestos a colaborar en una iniciativa filantrópica así, les expuse la situación de la emisora, la historia de la misma y cómo consiguió sacar de su cautividad a un gran número de niños soldado a través de programas radiofónicos. Creí en mi ingenuidad que las razones que daba eran más que suficientes para que por lo menos mostraran algo de empatía por la causa de esta decrépita emisora ya que trabajábamos en el mismo campo, éramos paisanos y estábamos embarcados en una iniciativa sin ánimo alguno de lucro… pero al final en cada caso recibí la callada por respuesta. Ni siquiera un acuse de recibo.

Comenzaban ya a caérseme los palos del sombrajo en lo que a las estrellas de la radio respecta, pero todavía había más… a raíz de mi aparición en el programa de TVE “Españoles en el Mundo” en el que presentaba la realidad del país y lo que estaba haciendo en la radio, recibí una llamada del equipo de producción de Isabel Gemio que presentaba un programa llamado “Te doy mi palabra” en Onda Cero. Las personas que me contactaron mostraron un gran interés por la labor que llevábamos a cabo, me pidieron material escrito y audiovisual acerca de la radio y su labor pacificadora en esta región y yo les envié más que suficiente para que se empaparan del asunto. Creí que con ese material se harían una idea de lo que estábamos haciendo y podrían así hacerme una entrevista por lo menos bien documentada sobre la guerrilla que hubo aquí, los niños soldado y los desafíos actuales de esta región…

Llegó el día, me llamaron y me pusieron a la escucha de la entradilla del programa… pude oir la voz de Isabel Gemio que decía algo así como… “Hoy nos vamos a Uganda, el país donde algunas unidades de las fuerzas armadas españolas están formando a los cuadros de la futura policía somalí, un país asolado por la guerra civil. Hoy hablamos con Alberto Eisman que trabaja allí, ‘Alberto ¿qué tiempo hace por allí?’ ” La verdad es que con una introducción así de inconexa con mi realidad (no tengo nada que ver ni con Somalia ni con lo que hagan las fuerzas armadas españolas a 700 Km de donde estoy) y con una pregunta tan inesperada sobre el tiempo me quedé completamente aturdido, a pesar de las tablas radiofónicas que tenía. Lo que vino después – y mira que me han hecho entrevistas radiofónicas – fueron un par de preguntillas de trámite antes de pasarme con continuidad y dar paso al tema central de su programa de aquel día. Después de haberles proporcionado tanta información y haber esperado una conversación por lo menos más fundada… me quedé con la palabra en la boca y con una sensación de haber sido el relleno de un par de minutos, el telonero de un tema que estaba por llegar y que sin duda apasionaba a esta diva mucho más que nuestras batallitas de niños soldados, pobreza y conflictos olvidados. Ahí dejé el asunto… con la impresión de que una cosa es lo que una de estas estrellas irradia de compromiso social y bonhomía y otra lo que de verdad hay debajo de esa capa quizás creada por el gabinete de imagen. Quizás otros tuvieron experiencias mejores pero la mía no fue más allá de una conversación insulsa y completamente superficial y una pérdida de tiempo.

Meses después, a raíz de que algunos posts de mi blog aparecieran nombrados en el periódico “El País”, volví a recibir un correo electrónico de una persona que trabajaba para la Gemio que, obviamente, no tenía noticias algunas de mi previa “intervención” en el programa algunos meses antes… y de nuevo comenzó a pedirme muy amablemente informaciones sobre lo que hacía porque sería muy interesante para el programa, etc. etc. Esta vez le dije de entrada que no, le envié un pequeño informe de cómo me había sentido tratado por su jefa meses antes y le dije que, sin ser yo la Madre Teresa ni pretender serlo, creía que la gente con la que trabajaba en esta emisora y las víctimas del conflicto armado que hubo aquí se merecían algo más de respeto y de atención que la que ese programa y su presentadora en particular estaban dispuestos a darnos.

Reflexionando sobre todos estos casos, reconozco que quizás la culpa fuera mía… uno se cree a veces que todo el monte es orégano, se cree lo que te venden en los medios y consume la imagen de compromiso social y cercanía que algunos te dan. Luego la realidad es mucho más prosaica y hay más negocio del que uno se cree, aparte de intereses que al fin y al cabo son los que dictan la agenda. Quizás en mi ingenuidad apunté demasiado alto… los que al final nos echan una mano con esta iniciativa de la radio no han sido las estrellas de los micrófonos, sino muchas personas anónimas, humildes y con reducidas posibilidades económicas que han creído en nuestro trabajo. Para nuestra emisora de radio, ellas son hoy las auténticas estrellas.