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SÓLO EL AMOR

1-linda-2Os compartimos esta semana el día a día del misionero Andrés García y su acompañar al pueblo pigmeo con su comunidad en la República Democrática del Congo. La salud y la educación son los dos pilares que sostienen este proyecto misionero con el amor como centro:

Sí, es un gozo poder abrazar a un niño enfermo de lepra, ver cómo una sonrisa va remplazando miedos y complejos. Desde hace unos años intentamos animar y sostener los esfuerzos del personal sanitario de los dispensarios estatales que actúan en la zona que abarca nuestra parroquia. Lo hacemos sobre todo porque nos encontramos a menudo con personas pigmeas (también bantús) afectadas por la lepra y la tuberculosis. El mismo criterio mueve nuestra misión; el mismo método: el amor. Ser testigos del amor de nuestro Señor. 2-ango-5Queremos prevenir la enfermedad, sensibilizar a las personas para que se dirijan a los centros de salud si sospechan que estas enfermedades los acechan, acompañar a las personas hasta su total curación. Así, a través de contactos aquí y allí; con la ayuda de Fundación Albihar, de Uyamaa, de Acción Damián,… con la ayuda in situ del personal sanitario que trabaja en el perímetro de nuestra parroquia y con la ayuda de dos agentes de salud y de voluntarios pigmeos, estamos lanzando una campaña de sensibilización y diagnóstico precoz de la lepra y la tuberculosis en la zona de la parroquia. Nuestra prioridad son los últimos, los pigmeos, pero es necesario erradicar estas enfermedades en toda la zona, para garantizar que no se darán más casos. El desafío es grande, porque a causa del seminomadismo de los pigmeos, hay interrupción en la toma de medicamentos, lo que provoca resistencia de los bacilos a las medicinas que el sistema sanitario del país nos ofrece. Por eso la sensibilización y formación de un buen número de pigmeos en el mayor número posible de campamentos es necesaria, para poner freno definitivamente al avance de estas enfermedades. Queremos que nuestra presencia y nuestras relaciones con enfermos y agentes de salud, con pigmeos y bantús, transmitan amor, esperanza, confianza, Vida Nueva y Vida en Abundancia; también gracias a vosotros y a muchos como vosotros que nos apoyáis. 3-elisabetSeguimos acompañando a las personas pigmeas que conocemos, nos proponemos acompañar, más que guiar: escuchar, observar, entender, conocer… Al mismo tiempo intentamos darles herramientas para hacer su propia introspección como personas, como pueblo, y una relectura de su historia que les capacite para “poseer” y expresar su identidad. Así, podrán dialogar con la diversidad de los otros pueblos y culturas, escogiendo sin complejos lo que quieren compartir y lo que no. Ésta es una carrera de fondo y queremos empezarla de puntillas, sin mucho ruido ni prisas. Nuestros principales colaboradores son los niños, las madres, los ancianos. En ellos encontramos alegría, cariño, ilusión, raíces, experiencia, vida… Escuchándolos soñamos cómo transmitir lo que ellos quieren aprender, cantamos, dibujamos en el cuerpo, en el suelo, en el papel y en el corazón, con los lápices de la esperanza y del cariño, preparando un futuro para su pueblo junto con el resto de la humanidad. El pupitre sobre el que nos apoyamos es la tierra unas veces, un camastro de cañas otras veces, las rodillas otras… siempre sostenido sobre cuatro pilares: la cultura del pueblo pigmeo, la cultura de la humanidad, la cultura de la esperanza y la cultura de la Nueva Humanidad que propone Jesucristo.4-pigmeo-suelo El criterio base de nuestra pedagogía está sugerida también en la canción de Silvio Rodríguez: “Sólo el amor”. Sí, amar la arcilla con que hemos sido moldeados, con virtudes y defectos, presente y pasado… Amar el tiempo de los intentos… Sólo el Amor engendra la maravilla, sólo el Amor regenera, sólo el Amor convierte en milagro el barro. Gracias a todos, y gracias a Dios. Otro mundo es posible.”

 

Foto 1: Los misioneros de la Consolata recorren los campamentos de los pigmeos llevando formación para la salud con el objetivo de prevenir enfermedades como la lepra y la tuberculosis ayudados por algunos agentes de salud.

Foto 2: Andrés García, misionero jienense, colabora desde hace muchos años con el pueblo pigmeo en la República Democrática del Congo.

Foto 3: La alfabetización y el rescatar la cultura de este pueblo poniéndola en valor es otro de los objetivos de los misioneros.

Foto 4: La escasez de recursos didácticos lleva a utilizar cualquier espacio para educar y el suelo sirve de mesa en muchos de los campamentos, en escuelas improvisadas de hojas y caña.

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GRACIA Y AMOR

 
IMG-20160529-WA0008Como recién llegada, estoy entrando en esta realidad a través de los ojos de la Gracia (Neema) estoy aprendiendo a hablar, a relacionarme con los otros, aprendiendo sus nombres, sus costumbres, su cultura, sus campamentos, descubriendo y gustando que hay un lenguaje común que nos une: el amor, que nos lleva a la complicidad en juegos, cantos, …
Y que nos ha empujado, como el zorro al príncipe, a crear espacios y tiempos para ellos. Pensando y elaborando materiales para esos encuentros gratuitos y de alegría, aprendemos swahili, aprendemos a conocernos y a querernos, aprendemos a relacionarnos sin más pretensión que el crear lazos y amarnos.
Nosotros queremos dejarlos que nos miren, que iluminen nuestra alma con el brillo de la suya, y de forma concreta hemos empezado a caminar junto con ellos y desde ellos en una escuelita itinerante; una escuela recién concebida, una escuela que se está gestando cada día.
Preparamos esta escuela cada día desde cero desde la nada, pero desde el todo que es el amor y la confianza; creando el material que le damos a trabajar, el material pedagógico que usamos para explicarle, la propia lección, los propios objetivos de cada día, en definitiva todo el material tangible y no tangible, creado por nosotros mismos, con los medios que alcanzamos, de manera muy sencilla, pero con ellos y desde ellos.
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Partiendo de que la mayoría no han cogido nunca una cera de colores en sus manitas, hemos comenzado con los dibujos, los colores, la forma de conocer su medio, que comuniquen, que se conozcan mejor a sí mismos, de conocer los números, iniciarnos en la grafía, hacer crecer la observación, la lógica, etc. Que beban de la fantasía también para su realidad. Juntos aprendemos, jugamos, cantamos, nos pintamos, vemos algún vídeo que completa nuestra escuela, una escuela que es un espacio-aula itinerante, la llevamos en la mochila y la desembalamos con ellos en cada encuentro, en cada campamento a la que la vamos llevando.
Cada día planificamos, evaluamos, vamos caminando y creando juntos. Los pasitos que damos los recogemos en lo que hemos llamado: manual de alfabetización en swahili. Apoyándonos y caminando en comunión con el método ORA.
Necesitamos dos alas para volar: amar y ser amados. Con la escuela, torpemente adivinamos que estamos empezando a volar. No queremos polvo sobre las alas.
Neema y sus amigos nos empujan a esos ratos de gratuidad, ellos nos invitan a creer y a crear, a volar con las alas del amor, el amor es siempre Nuevo, es siempre Otro, es siempre Imprevisible, Inabarcable, Inmanipulable, es el Todo.
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Desde las profundidades del alma, compartir comunitariamente oración está siendo parte imprescindible del vuelo y verdaderamente interpelante para mi vida, para nuestra vida.
Creemos que si aquí estamos no es por error, no es casualidad, todo ocurre por una razón, ellos, los niños pigmeos son parte de nosotros, de ti y de mí. Ellos navegan en el mar de la vida, que es el mar de los valientes.
Mirar la vida en colores, nunca en blanco y negro, este vuelo también me hace llorar pero es a la vez en él, donde Dios me consuela. Al aquí y al ahora, le quiero regalar lo mejor de mí, mi amor y mi vida. Gozo con la simplicidad de todo, con esos pequeños detalles, es en la sencillez donde se encuentra lo esencial. Acompañar y compartir vida en sus campamentos nos recuerda una y otra vez que lo que Dios crea es hermoso y bueno.
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Doy gracias infinitas por este regalo de estar aquí entre estas almas, entre estos amaneceres, entre estas miradas, entre estas sonrisas, por toda la luz que está entrando a mi vida. Porque la paz nos ha elegido por encima del miedo y la alegría por encima del dolor. Gracias doy al Padre Eterno porque hoy estoy y soy feliz. A ti que estás leyendo decirte gracias y de verdad merece la alegría que te acuerdes de vivir, que te acuerdes de amar, su Amor despierta la luz que hay en ti, permíte que se cuele la gracia.
Elisabeth y Andrés.
1FOTO: Elisabeth y Andrés, misioneros de Jaén que están poniendo en marcha en república democrática del Congo esta linda experiencia de escuela itinerante por los campamentos pigmeos.
2 FOTO : Los campamentos del pueblo pigmeo son sencillos, los arman rápidamente pues su estilo de vida seminómada no les permite tener viviendas más estables. Esta sencillez a la vez les regala la libertad de moverse a donde necesitan.
3FOTO: Los niños pigmeos son libres, ayudan a sus mayores en las tareas de la comunidad, recolección, caza, pesca, cocina,…pero a la vez disfrutan de cada tarea como parte de un gran juego, de forma divertida y alegre.
4 FOTO: Cuando los varones mayores salen de caza los niños más pequeños y las mamás permanecen en los campamentos realizando otras labores, como la elaboración de flechas, redes, recolección de semillas de palma,…

Testigos de un AMOR más grande

 
niños pigmeos1Cada mañana la preciosa Neema (nombre que significa gracia en swahili) viene a despertar en nuestro oído y a zarandearlo para acoger la revelación de Dios. Con sus maravillosos ojos trasparentes se acerca a nosotros para pedirnos un plátano. Después, nos toma de la mano, se sienta a nuestra lado, lo pela y parece saborear, no solo su plátano, sino también con él, el cariño del encuentro.
Durante el día, Neema nos acompaña a encontrar a sus muchos y guapísimos hermanos y sus incontables amigos nos salen alegremente al encuentro. Nos llevan a su campamento pigmeo ( uno de los 33 campamentos pigmeos de nuestra parroquia) y con ellos vamos también al pueblo.
Con ellos nace un lenguaje de complicidad, un lenguaje que solo dicta el corazón, que nos manifiesta la realidad de su cotidianeidad. Cuando los vemos jugar con otros niños, nos damos cuenta de la desigualdad de las relaciones entre los niños pigmeos y los niños bantú. Pero descubrimos también que todos ellos sueñan con poder soñar; todos ellos sueñan con ser besados, acariciados, abrazados, y sentirse aquello que son: especialmente especiales.
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En el campamento pigmeo, donde la hoja de las palmas es su cama y las estrellas su beso de buenas noches, Neema y sus amigos son libres, su escuela: la selva, su trabajo: jugar, volviendo juego y diversión incluso el trabajo. Nos da la impresión que su familia son los otros niños, con los que comparte los tubérculos que encuentran jugando y con los que se disputan los ratones a la brasa. La preciosa Neema y sus amigos buscan a sus padres al anochecer, cansados, para hacer la comida más fuerte del día y dormir.
Los niños bantú de su edad van a la escuela; Neema y alguno de sus amigos van también a veces con ellos, aunque cuando el campamento se desplaza para cazar, para recoger la miel, o los frutos de la selva de los que se alimentan, se ausentan durante semanas; también la desigualdad de relación con los maestros y niños bantú los desanima hasta que abandonan la escuela.
Uno de los amigos de la preciosa Neema tiene un problema en las manos: sus dedos parecen engarrotarse poco a poco y tiene unas manchas en el pecho y en la espalda, lo llevamos al médico y le diagnosticaron lepra, así que, tenemos que seguirle para que durante un año tome su medicación. En otros campamentos hay más niños con lepra y tuberculosis y gracias a otros amigos estamos sensibilizando a los enfermeros para que los traten y al resto de la población para que los detecten y los ayuden a curarse.
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Con Neema vamos a veces al pueblo, donde habitan los bantú y enseguida nos damos cuenta que Neema y sus amigos tenían miedo, casi queriéndose esconder de las miradas y los comentarios de los bantú. Como un pájaro en el campo come el grano y regresa a su nido, así los niños pigmeos van al pueblo atraídos por un poco de sal o un caramelo o alguna variante en su dieta silvestre y vuelven rápido a su campamento, donde vuelven a ser ellos mismos.
Así, mirando la mágica mirada de la preciosa Neema y a sus amigos, hemos entendido que quizá, nuestra vocación ahora es acompañar a los niños pigmeos sin más pretensión que la de acompañar su crecimiento y el desarrollo del sueño y misión que el soplo de Dios ha dado en ellos. Nos sentimos felices ayudándoles a afirmar su identidad haciéndoles sentirse amados incondicionalmente, sentirse preciosos ante los ojos de Dios y los nuestros. Para ello, queremos ayudarles a que se conozcan y se descubran más y mejor a sí mismos, a tomar conciencia de su diversidad, de su especialidad, de sus valores, hacer memoria de su historia; queremos ayudarles a sentirse orgullosos de su lengua y de su modo de vivir. Todo ello, para hacerles capaces de descubrir la obra de Dios en ellos, en su pueblo y de apreciar la obra de Dios en otros pueblos. Que vean desde la mirada de Dios. En el devenir de la historia de los pueblos, cada pueblo tiene su luz, su misión, su camino elegido por Dios para toda la humanidad.

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FOTO 1: Con sus grandes ojos los niños pigmeos se acercan todos los días a la misión donde especialmente llama la atención la presencia de Elisabeth y su gran capacidad para conectar con ellos y su mundo.

 FOTO 2: Las casas del pueblo pigmeo son muy pequeñitas, a base de hojas de palma y plátano con una pequeña estructura de ramas que se unen en el centro.

De amor se puede vivir

 

13331152_232903313757916_7152981740549525772_n¡Familia! ¡Muy buenas! ¿Cómo están?

Con alegría, con mucha alegría, con la sonrisa más grande del mundo, me siento a compartiros un pedacito de mi llegada. ¡¡Ya un mes aquí!! Es tiempo de gracia, de agradecimiento ¡es siempre tiempo de AMOR!

El tiempo pasa rapidísimo, esas son las cosas del amor…de la alegría…de la unidad, las cosas de SU Presencia amorosa y sanadora que ES y que no alcanzamos con la mente humana a tocar, más que a despertar un poquito y a gustar con el corazón un cachito.

Os cuento que es tiempo de integración y de comunión en este precioso pueblo de la Provincia Oriental de la República Democrática del Congo.

Con estas personas acogedoras y con estos mágicos niños, sí, ¡¡son mágicos!! porque con sólo sonreír y mirar hacen magia: ¡vibran en el AMOR y regalan AMOR sin medida! Y tenemos la suerte de poder acompañarlos, compartiendo su día a día.

13315608_232901937091387_1444974616727132311_nTodo se va sucediendo de manera muy natural y con sencillez. Es tiempo de integración y comunión. Os puedo decir a corazón desabrochado que me encanta estar aquí, me encanta este cielo, este sol, esta naturaleza, me encanta mi comunidad de misioneros de la Consolata, me encanta mi habitación desde la cual siempre escucho risas y los juegos de los niños. ¡Huele a vida!

Es un regalo estar aquí acompañando a este pueblo que camina y me ha abierto su corazón, siempre con una sonrisa que engendra más sonrisas y es una gracia hacerlo juntos, en unidad con esta comunidad que ya es mi comunidad y la quiero; siento como si ya Bayenga y sus campamentos pigmeos estuvieran en mi alma y en mi mente.

También es cierto que tengo mi proceso personal, todavía ando asimilando como viven los niños aquí, en esta tierra que es tierra de todos. Ando también con mis miedos, mis inseguridades conmigo misma por temas como el de la lengua, de no meter la pata al manifestar mis emociones, de vivir esta nueva realidad en coherencia, honestidad, etc… desde la alegría del Evangelio a la que todos estamos llamados. Alegría que nos conoce porque está en nuestra almas antes de ser conscientes.

eliandrepigmeYa os digo que estoy aprendiendo la lengua swahili, que me gusta mucho, pero ahora estoy en ello, en aprenderla e ir practicando y riéndome, menudo cachondeito tengo conmigo misma… Parlar francés y kuzungumuza swahili para una que le cuesta hablar el andaluz, pues os podéis imaginar; pero confío en aquello que decía el poeta: “…se hace camino al andar” y la verdad que yo diría andar en comunión, está siendo una oportunidad para renovarme en la apertura, en la humildad, en la búsqueda de lo pequeño.

Entre risas, juegos, presentaciones, amistad, tiempo de inculturación, andamos desde la pastoral pigmea de la parroquia, preparando materiales para la alfabetización de niños y adultos. Ir a los campamentos pigmeos para acompañar a atender, a reír, a escuchar, a aprender, a “descalzarme” es un regalo que celebro porque hay que vivirlo y en comunidad es posible y es gracia!

pigmeosPidiéndole a Dios perseverancia, humildad, paciencia y consciencia; seguimos caminando y sólo os puedo hablar cosas buenas y bonitas.

¡Que sí! ¡¡que de amor se puede vivir y que se entere el mundo que no importa nada más!!

Os abraza y os quiere, Elisabeth13346595_232902923757955_8234984120188024213_n

DIOS SALE A NUESTRO ENCUENTRO

2. Escuela mixtaElisabeth López, es una persona alegre, muy alegre. Positiva y vital, todo lo que hay a su alrededor le cuestiona, en especial la fragilidad de los más débiles y marginados. Su formación como trabajadora social y su contacto con personas con carencias, la han hecho sensible. Lo que ha vivido hasta ahora la ha llevado a dar un paso más en su compromiso con el hermano, pues es la fe la que sostiene su vida. Un sueño se cruzó en su vida: ser misionera. Nosotros que hace años colaboramos con la Delegación de Misiones de Jaén, que conocemos a misioneros y misioneras de toda España; vemos como las personas que un día sintieron esta vocación van envejeciendo. Son pocos los jóvenes que se dejan tocar el corazón y dan una respuesta radical a esa llamada que, aunque supone un salto al vacío, es una caricia de Dios. El mundo de hoy, lleno de estímulos efímeros atraen de una forma increíble el interés de las personas y aleja a muchos jóvenes de la verdadera realidad, que no es virtual. Sin embargo Elisabeth rompe esta tendencia con su juventud y sus ganas de conocer, de darse, de ofrecer todo lo que tiene sin limites. Desde hace un tiempo siente una llamada muy especial por el continente africano. Después de haber realizado un año de formación y el curso de misionología en Madrid está terminando esta etapa con el estudio del francés. Este miércoles santo llegó del país vecino donde ha estado dos meses para, mediante una inmersión lingüística, acelerar su conocimiento del idioma. El país de destino será la República Democrática del Congo.1.Con Andrés misionero

Son muchas las tareas que tendrá que hacer: fomentar una enseñanza de niños, jóvenes y adultos que introduzca elementos identitarios del pueblo pigmeo, hacer un seguimiento de las escuelas pigmeas mixtas concentrándose en las que más alumnos pigmeos tienen, promover un equipo de salud pigmeo itinerante que atienda a enfermos y rescate conocimientos de medicina tradicional, trabajar para la erradicación de la lepra y la 4. Aprendiendo francéstuberculosis en la zona… En fin, intentar poner lo que ella sabe y lo que es al servicio de este pueblo. Unos días antes de volver de Francia escribió estas palabras: “¡Familia! Muy buenas! ¿Cómo están ustedes? Yo con alegría, paz y mucho “cachondeíto” conmigo misma porque tenéis que ver los líos que armo cuando hablo en francés. Estoy en el norte de Francia, donde me encuentro en plena inmersión lingüística. ¡Menudo salto! de lengua y de todo, yo que soy de un pueblo de la provincia de Jaén, que se llama Alcaudete, que también está a caballo con Granada, imagínense esto de “parlar” francés. Pues sí, una bendición! ¿Y qué hace una chica de Alcaudete aprendiendo francés y para qué? Vean ustedes, es sencillo de explicar: salgo en los próximos meses a compartir camino y vida con nuestros hermanos pigmeos al noreste de la República Democrática del Congo con la familia misionera de la Consolata. Dios sale a nuestro encuentro, el Amor que ES y que desprende su presencia, transforma nuestro corazón. Llega en el silencio, en la sencillez de cada día. Presente en cada uno, en cada Otro, se cuela con una ternura y un darse desde una locura imperceptible para nuestros sentidos humanos. Confianza en nuestra debilidad, misterio, paciencia humilde, esperanza, compromiso por esa otra humanidad posible. Salir para acoger y compartir la alegría de su proyecto para todos. Donde acaba la noche y empieza el día, allí justo allí, su amanecer que con ternura nos baña diciendo: Permaneced en mi Amor. ..y de repente, como un relámpago se cumple un sueño. Os abrazo fuerte y nos vemos siempre en la oración, en el corazón; ¡y que se haga vida el Evangelio de la Gracia! Elisabeth López”3.Curso formación

Foto 1: El objetivo del proyecto donde va a colaborar es la evangelización integral del pueblo pigmeo. Es decir evangelizar a partir de su propia cultura e historia, acompañando procesos ya suscitados por el Espíritu, promoviendo en el pueblo pigmeo los ámbitos de salud y educación.

Foto 2: En mayo esta misionera laica de Jaén, de la asociación OCASHA-Cristianos con el Sur, irá a cooperar tres años con los Misioneros de la Consolata, en la parroquia de Bayenga (República Democrática del Congo).

Foto 3: La formación es básica para las personas que quieren desarrollar la labor misionera: conocimiento dela realidad del país, el idioma, la cultura…

Foto 4: Elisabeth en su período de aprendizaje del francés con la familia que la ha acogido en esta etapa. Para ella ha sido una experiencia estupenda vivir en familia.

INVESTIGAR EN DESARROLLO

Alfredo casa

Hoy en “Nuestra Misión” os queremos acercar la visión de Alfredo Torres, misionero laico jienense y arquitecto de profesión. Hace un mes defendió su tesis doctoral y la centró en su experiencia como misionero en la República Democrática del Congo. El haber vivido esta experiencia vital lo ha posicionado en otro ángulo de la realidad, la de los más pobres y así nos lo transmite en esta reflexión: “La tierra es uno de los materiales más empleados en la construcción en todo el mundo, sin embargo, resulta anómalo que un arquitecto español investigue sobre cómo, a través de la construcción con tierra, puede generase desarrollo humano en uno de los países más pobres del mundo, la R.D. Congo. En el año 2009 marchamos María Luisa (mi mujer) y yo a Isiro, como misioneros laicos del Instituto Misionero de la Consolata. Al cabo de un año empecé a pensar que la construcción con tierra apisonada podría mejorar la calidad de vida de las personas a través de la mejora del hábitat. Tuve la suerte de cruzarme en Kinshasa con el que fue Alfredo con el Tribunaluno de mis directores de tesis doctoral, quien tras escuchar todas mis inquietudes sobre el tema, me ayudó a orientar el trabajo que desarrollé en la R.D. del Congo. El 22 de enero de este año conseguí mi título de Doctor gracias a la investigación que llevé a cabo en Isiro y más allá de los resultados obtenidos, terminé mi defensa con una impresión que removió profundamente mi ser y mi concepción sobre la realidad de la investigación en las universidades españolas: escasean las investigaciones que resuelvan problemas de pobreza en países poco desarrollados. Me sorprendió que una de las felicitaciones que más reiteraban los miembros del tribunal fuera la visibilidad que la tesis daba a la realidad de pobreza extrema de la R.D. Congo, insistían en que no era usual encontrarse con este tipo de investigaciones. Por mi parte había sido un proceso natural, siempre he tratado de actuar en coherencia con mi conciencia y mis valores cristianos. Charlando con un profesor de la universidad de Málaga, me explicaba que resulta más fácil conseguir fondos para investigar sobre sistemas de confort de climatización en viviendas (de países desarrollados) que en tecnologías sencillas y apropiadas para resolver los problemas de los países pobres. Si realizamos una búsqueda rápida en las webs de las universidades españolas veremos que la mayoría tienen un departamento de cooperación, pero no para investigar, sino para financiar tapialproyectos, programas de voluntariado, actividades de sensibilización… Pocas disponen de departamentos y personal de investigación en desarrollo y cooperación.¿Qué pasa con la investigación? ¿Los pobres no merecen esa atención? ¿No sería lógico que nuestra élite intelectual volcara sus esfuerzos en trabajar sobre procesos que favorezcan el desarrollo humano en países pobres? Este mundo necesita más tesis doctorales que amplíen nuestra perspectiva egoísta del bienestar, más doctores e investigadores que convenzan (a organismos y empresas que pagan sus investigaciones) de que vivir en un mundo con un nivel tan brutal de desigualdad es motivo suficiente para mirar a las personas que lo pasan mal y a trabajar en exclusiva para ellos. En un mundo globalizado como el actual ¿disponen nuestros profesionales de herramientas para generar riqueza y desarrollo con su trabajo? Sí, pero en un contexto cultural occidental. No estamos formados para hacerlo en contextos de pobreza, no se nos dan esas herramientas, no están en nuestro abanico de temas de interés ni en nuestros currículos académicos. Una tesis doctoral es toda una experiencia vital, supone un fuerte paréntesis en la vida de un profesional activo, y un gran esfuerzo familiar, pero imprescindible en un mundo en el que más de la mitad de las personas que lo habitan viven sumidos en la pobreza. Animemos al mundo universitario a mirar más allá de su ombligo, a los lugares donde nadie mira, porque es donde más se necesita nuestra inteligencia”.Alfredo y María Luisa

Foto1: Una casa prototipo construida en el periodo en que permaneció como misionero en Isiro. Esta técnica usada en las viviendas de esta zona les dan más durabilidad que las que se construyen tradicionalmente con ramas, cañas, maderas..

Foto 2: Alfredo con los miembros del tribunal de tesis

 

Foto 3: Construcción en la República Democrática del Congo con tapial, base del estudio de

Foto 4: Alfredo Torres y su esposa María Luisa Rodríguez el día de la sustentación de su tesis doctoral en Málaga

Alfredo.

ENFERMEDADES DE LOS POBRES

lepra5El misionero de la Consolata Andrés García Fernández, tras su regreso al Congo después de sus vacaciones en Jaén nos comparte estas reflexiones sobre las enfermedades que azotan a la población pigmea, en especial la lepra y la tuberculosis. Dos enfermedades desaparecidas en nuestro país: erradicada la primera y controlada mediante vacunas la segunda. La salud es uno de los temas a los que este misionero dedica parte de su tiempo, pues si no hay salud no puede haber educación ni desarrollo:

“Después de este largo silencio os doy algunas noticias. Durante nuestras visitas de sensibilización y primeros auxilios a los campamentos hemos encontrado varios casos de lepra y de tuberculosis.
Desde el 2007 hasta hoy hemos debido asistir a la muerte de más de 20 pigmeos por tuberculosis, y en la totalidad de los casos murieron esperando el resultado de las muestras que recogimos con ellos para diagnosticar su enfermedad. Sólo después del diagnóstico habrían recibido el tratamiento de rifampicina que la OMS ofrece gratuitamente, para erradicar la enfermedad. La lepra, que parecía erradicada, está saliendo a la luz con nuestras visitas, pues estamos fotografiando los enfermos para demostrar la necesidad de un rápido diagnóstico y tratamiento, ya que en los campamentos donde no han sido tratados los enfermos, constatamos una gran difusión de la enfermedad, sobre todo en los niños. niñosEsto nos ha llevado a movilizarnos para reforzar el trabajo que se hace en la zona de salud. Hemos informado a los responsables, también en la capital, y a nuestros amigos y bienhechores en España.
Así, con la colaboración de la Asociación Latiendo con el Sur, los Laicos Misioneros de la Consolata y la Fundación Albihar, hemos conseguido tres microscopios donados por un particular, la Universidad de Granada y la Universidad de Jaén. Así como también la ayuda de Farmaoptics y de la Clínica Maxillaris de Jaén, para poner en marcha el centro de diagnóstico y tratamiento de la lepra y la tuberculosis en Bayenga.
Desde este centro, en coordinación con la red oficial de salud y con la ONG Action Damien, intentaremos agilizar los diagnósticos y seguir los tratamientos de los enfermos hasta erradicar estas dos enfermedades en el territorio de nuestra parroquia.
Ahora estamos contactando con un técnico de laboratorio para que sea responsable del laboratorio y que pueda formar a dos pigmeos (una mujer y un joven) que colaborarán con él.
El técnico irá a Isiro para seguir una formación específica durante una semana y después montaremos el laboratorio en Bayenga.
Estamos pensando también en sensibilizar y formar específicamente a todos los agentes de salud que trabajan en los 7 dispensarios que funcionan en la parroquia y después a toda la población según grupos de interés, para que todos se sientan implicados en esta batalla por la vida, que no conoce razas ni edades”

lepra3En España en este último mes sigue abierto el debate sobre las vacunas, sin embargo en muchos lugares del mundo los niños no tienen acceso a ellas y no están protegidos contra muchas enfermedades que pueden causarles la muerte como es el caso de la tuberculosis. De igual manera no disponen de los medicamentos necesarios para detener una enfermedad tan cruel y estigmatizada como es la lepra. Como veis desde Jaén distintas instituciones han hecho un pequeño esfuerzo para que esta situación mejore en la zona donde trabaja Andrés que será el motor de este cambio. Son pequeños gestos que a la larga salvarán vidas de personas a las que no conocemos pero a las que estamos ligadas de alguna forma en este planeta y más si nos sentimos cristianos y hermanos suyos. También el papa nos recuerda en su última Carta Encíclica “Laudato Si” (que os recomendamos leer) que todos los seres del universo estamos unidos por lazos invisibles y conformamos una especie de familia universal, una sublime comunión que nos mueve a un respeto sagrado, cariñoso y humilde”Andrés con el microscopio

Foto 1: La lepra es una enfermedad conocida desde los tiempos bíblicos. Esta enfermedad infecciosa provoca úlceras cutáneas, daño neurológico y debilidad muscular que empeora con el tiempo.

Es causada por la bacteria Mycobacterium leprae. No es muy contagiosa y tiene un largo período de incubación, lo cual dificulta saber dónde y cuándo alguien contrajo la enfermedad.

Foto 2: Los niños son más propensos que los adultos a contraerla. La lepra es común en muchos países del mundo y en los climas templados, tropicales y subtropicales.

Foto 3: Existen medicamentos efectivos. El aislamiento de las personas con esta enfermedad en “colonias” no es necesario. El diagnóstico temprano de la enfermedad es importante. El tratamiento oportuno limita el daño, evita que la persona propague la enfermedad y le permite llevar un estilo de vida normal.

Foto 4: El misionero Andrés García con uno de los microscopios que fueron enviados para detectar estas enfermedades.