Archivo de la categoría: Historia

LESBOS, EJEMPLO DE ACOGIDA

1.Llegada a LesbosHoy queremos acercaros la realidad de Lesbos a través de la mirada de Fernando Vidal de “entreParéntesis”: Lesbos es la capital de Europa. Salvaron a los armenios en 1922 y a todos sus judíos en 1944. Ahora, los vecinos enseñan con su propia vida cuál es el alma de Europa a todo el continente. Los vecinos de Lesbos se merecen el premio Nobel de la Paz al que han sido nominados en 2016. Nos han hecho comprender una nueva idea de los Héroes Griegos: héroe es el que ama. Se han convertido en símbolo de solidaridad y dignidad para el planeta y, especialmente, para toda Europa. La isla se ha convertido en una abuela que nos tiene que enseñar no sólo a ayudar sino incluso a vivir. Ahora asombran al mundo por su solidaridad con los refugiados de Medio Oriente. Lesbos no es un milagro de hoy sino que tiene una fuerte tradición de solidaridad con los perseguidos y es ejemplo de lo mejor de Europa. Lesbos es un manto de 11 millones de olivos alrededor del monte Olimpo, sede de los viejos dioses griegos. Su forma se dice que es la de un ángel volando en medio del Mediterráneo y hoy es el ángel de Europa. Sus habitantes siguen subsistiendo gracias a los frutos del olivo, el árbol de la paz. 2.Abuelas de LesbosLesbos se ha ganado de nuevo un lugar como símbolo de nuestro siglo en la historia: son 90.000 habitantes pero han visto llegar a su isla 450.000 refugiados ya sólo en 2015. Desde 2014, por cada habitante de Lesbos han llegado a la isla 6 refugiados. La comunidad de la isla se ha visto sobrepasada aunque ya desde 2000 llevaba siendo puerta de Europa con una afluencia diaria de 2.000-5.000 refugiados. Un solo dato da idea de la precariedad: sólo tenía dos ambulancias y eso en verano, cuando la población crece por los turistas. El pescador Stratis Valiamos tiene 40 años y junto con un amigo han salvado a muchos refugiados de perecer ahogados. Todo comenzó un otoño. “Estaba cocinando y escuché en la radio que el guardacostas pedía ayuda para salvar una nave de 300 personas naúfragas en alta mar. Las condiciones eran muy peligrosas ese día, pero me dije: incluso aunque sólo salvemos a una sola persona, vale la pena”. Cuando llegó se cruzó numerosos cadáveres flotando –bebés, niños y adultos- pero “salvamos a tanta gente como pudimos”. 3.Lesbos acogidaAnte la gran afluencia, decidieron dejar de ganar dinero y dedicar cada vez más tiempo a rescatar refugiados en peligro en el mar Egeo. “Cada vez que salimos, sabemos que algo va a pasar. Ha sido así los últimos 10 años. Ayudar se ha convertido en un estilo de vida. La gente dice que eres un héroe pero no es heroísmo, es la forma normal de actuar. No puedo pretender no escucharles, declaró en octubre de 2015 tras haber salvado un bote con 240 náufragos. Emilia Kamvisi tiene 85 años, fue fotografiada en otoño de 2015 junto dos de sus amigas –de 89 y 85 años- mientras alimentaban con el biberón a un niño refugiado. “Estos refugiados llegaban mojados, empapados, los niños temblaban de frío, estaban solos, parecían muy pobres y nosotras sólo íbamos por las tardes a hacerles compañía. Hemos visto cosas parecidas a cuando los Nazis ocuparon la isla.” Estos y otros miles de compromisos los reconoció el Papa Francisco en su visita a Lesbos el sábado 16 de abril: “Quisiera expresar mi admiración por el pueblo griego que, a pesar de las graves dificultades que tiene que afrontar, ha sabido mantener abierto su corazón y sus puertas. Muchas personas sencillas han ofrecido lo poco que tenían para compartirlo con los que carecían de todo. (…) 4.Papa Francisco en LesbosVosotros, habitantes de Lesbos, demostráis que en estas tierras, cuna de la civilización, sigue latiendo el corazón de una humanidad que sabe reconocer por encima de todo al hermano y a la hermana, una humanidad que quiere construir puentes y rechaza la ilusión de levantar muros con el fin de sentirse más seguros. (…) Gracias a vosotros, porque sois los custodios de la humanidad”

Foto 1: Los pobladores de Lesbos sienten que Europa los ha dejado solos. Ellos no saben quiénes son los que viajan en los botes pero sienten que son personas como ellos, con familia, con sueños y esperanzas.
Foto 2: Una joven refugiada tenía nerviosa a su bebé en brazos que no paraba de llorar y una de las abuelas le ofreció acunarlo para que se calmara. El bebé dejó de llorar. Uno de los muchos gestos de cariños de la población de Lesbos.
Foto 3: Son muchos los habitantes de esta isla que ofrecen sus hogares, sus barcos, sus hoteles para dar la primera bienvenida a Europa a los refugiados.
Foto 4: El Papa Francisco con su visita a la isla nos muestra como la iglesia debe actuar ante los débiles del mundo.
Anuncios

JOSÉ LUÍS CARAVIAS Y SUS “HIJOS”

Este domingo compartimos con vosotros las letras de Jose Luís Caravias, jienense y jesuita universal, misionero y escritor prolijo identificado con los campesinos latinoamericanos y con “El dios de Jesús”.

“Nací en Alcalála Real (Jaén), Andalucía, a finales de 1935. Crecí en Coín (Málaga). A los 18 años entré de jesuita y todavía de estudiante me vine al Paraguay, en 1961. Casi toda mi vida la he dedicado al campesinado. He compartido muchos cursos en Latinoamérica, siempre enfocando la Biblia desde la perspectiva del pueblo. Y he escrito, para ellos, bastantes libros y artículos. Me siento madre de mis libros. Cada uno de ellos tiene un proceso distinto de gestación. Varios tuvieron un parto difícil. Y a algunos fue difícil bautizarlos por la Iglesia…Ciertos grupos campesinos pedían cada vez más formación en la fe, de un modo sistemático y constante, de acuerdo a su cultura y a sus necesidades. Fueron claves los nuevos enfoques del Concilio Vaticano II, y los documentos de Puebla. Acompañando este caminar, me sentía obligado a devolverles sistematizado lo mucho que iba aprendiendo de ellos. Alrededor de los 70, estaba brotando la Teología de la Liberación… A partir de una experiencia inicial de sacerdote-campesino, las nacientes Ligas Agrarias del Paraguay me nombraron su asesor nacional. Del compartir sus cursos y sus luchas nació “Vivir como Hermanos”, que unos meses después de nacer me mereció una violenta expulsión del Paraguay, el 5 de mayo de 1972. Es mi hijo más viajero y el que más idiomas habla…Casi por tres años tuve un nuevo compromiso con las Ligas Agrarias del noreste argentino. En el fondo del Chaco ayudé a fundar un sindicato de hacheros. En un pueblito llamado “Avia Terái”, con un calor terrible, sacudido por fuertes crisis, nacieron tres hermosos hijos: “Dios es bueno”, “Cristo nuestra esperanza” y “Consagrados a Cristo en los pobres”. A ninguno de ellos logré “bautizarlo” en Argentina. No sabía cuál persecución era peor, la del Gobierno o la dela Jerarquía… Se me comunicó oficialmente que la “Triple A” había decretado mi muerte, y tuve que escapar…Repatriado y aburrido en España, rebosando añoranzas, redacté una historia de las Ligas Agrarias, que llamé “Liberación campesina. Las Ligas Agrarias del Paraguay”. En mayo del 75 conseguí dirigir mis rumbos hacia las alturas andinas del sur de Ecuador. Allá, aislado en un pueblito indígena sin electricidad, en largos días de reflexión, la exigencia de respeto de su religiosidad me obligó a investigar y escribir “Religiosidad campesina y Liberación”… De diversos encuentros realizados entre jesuitas expulsados del Paraguay nació la necesidad de historiar el proceso de las Ligas Agrarias. Comunitariamente, el equipo EXPA (Expulsados del Paraguay) dimos colectivamente a luz “En busca de la tierra sin mal: Movimientos campesinos en el Paraguay, 1960-1980”, que nos trajo muchos problemas… Los problemas y el espíritu que todo este despertar suscita en los agentes de pastoral lo llevo a la oración en “Consagrados a Cristo en los pobres”, escrito con dolor y esperanza en el Chaco argentino, pero retocado y dado a luz recién en Cuenca del Ecuador…De vuelta al Paraguay, al caer Stroessner en 1989, en los suburbios de Asunción, los “Bañados”, mi nuevo asentamiento, nació “Fe y Dolor”. En estos últimos años, metido entre laicos que buscan con honradez el crecimiento de su fe cristiana, muy lentamente han ido naciendo unos esquemas amplios de “Ejercicios Espirituales en la Vida Corriente. Guías de ayuda para laicos de Comunidades Cristianas”, que aun sigo retocando a cada rato, y ya es el más gordo de mis hijos. A lo largo del proceso he ido publicando en diversos periódicos y revistas cantidad de artículos, unos 200, intentando siempre relacionar fe y justicia, fe y vida. En los últimos años, convencido cada vez más de la necesidad de usar medios audiovisuales, he confeccionado más de cien PowerPoint sobre temas bíblicos, que he agrupado bajo el título “Biblia y Realidad”. Después de muchos años pasados entre campesinos, en Paraguay, en el Chaco argentino y en los andes ecuatorianos, mas una década en los suburbios de Asunción, me dedico ahora más intensamente a Espiritualidad. Mis aportes actuales se centran en cursos y retiros de formación cristiana, teniendo siempre como fondo el compromiso con los marginados, para lo que me sirven extraordinariamente mis experiencias anteriores. Cumplí con creces eso que dicen del ideal de todo ser humano: escribir un libro. También he sembrado e injertado muchos árboles. Y aunque no tengo hijos biológicos, sí tengo bastantes nietos adoptivos, que me quieren como “abuelo Pepe”… Y, por supuesto, muchísimos amigos fraternos, muchos “jóvenes” por los y las que siento un profundo cariño paterno, pues sé que les he trasmitido algo de mis “genes espirituales”…

Páginas de interés:

http://jlcaravias.wordpress.com/

http://www.mercaba.org/Libros/cartel_caravias.htm.

http://servicioskoinonia.org/biblioteca/bibliodatos1.html?CARAVIAS

http://www.bibliotheka.org/?/buscar/, marcando “caravias”.

LA MUERTE NOS IGUALA

En estos días los cristianos hemos recordado a nuestros difuntos, a los que se nos adelantaron y dejaron esta vida terrenal para llegar a la casa del Padre. Como cada año en los pueblos y ciudades de nuestra Andalucía las familias recuerdan a sus seres queridos que ya faltan, arreglan los nichos, llevan flores naturales o artificiales y están esos días rompiendo el silencio habitual de los cementerios. La vida se traslada por unos momentos a la casa de los que ya no viven. En muchos lugares del mundo se tienen tradiciones parecidas, el honrar a los muertos no es exclusivo de nuestra cultura. Estas costumbres se arraigan y toman diversas formas en multitud de pueblos. En la costa ecuatoriana donde vivimos durante una década, el día de los difuntos es de los días más celebrados del calendario. Allí todas las familias, sin excepción visitan el cementerio. Unos días antes los parientes limpian y pintan la tumba del difunto o mandan pagar a alguien para que lo haga. En estos días muchas personas ingresan unos dólares por este trabajo, así como los comerciantes informales que a las puertas del cementerio venden velas, flores, comida, helados, cerveza, etc. La noche del 1 al 2 de noviembre las familias se trasladan desde sus casas o lugares de trabajo hasta los cementerios y se pasan las horas rezando, comiendo y bebiendo recordando a los que ya faltan. Además se deja comida para el difunto, casi siempre alimentos que le gustaban en vida. Hay también familias que llevan coros al cementerio para cantarle a sus familiares. Las Terminales terrestres o estaciones de autobuses refuerzan sus flotas para dar respuesta a la gran demanda que esos días tienen. Todo el mundo hace el esfuerzo por estar cerca de sus “finados”, o “muertitos”. En Ecuador hay un gran culto a la muerte, un respeto grande por el que ya se fue y un recuerdo vivo en sus familiares. Muchos sacerdotes y misioneros acompañan a los parroquianos para rezar con ellos. También la gastronomía es especial, en la sierra se hace una bebida a base de harina de maíz negro, moras, mortiño (arándanos) y frutas, también se comen panes decorados con forma de bebés. En la costa un guiso con múltiples legumbres y pescado.
México es uno de los países con una fiesta en estos días que se celebra también en algunos países de América Central, así como en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana. La Unesco ha declarado la festividad mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La tradición de conmemorar la memoria de los fallecidos y honrar a los muertos es una costumbre arraigada en México desde antes de la llegada de los españoles. El Día de Muertos es una tradición que mezcla rituales católicos con creencias prehispánicas por las cuales se considera que los muertos retornan una vez al año para encontrarse con sus seres queridos. Los mexicanos colocan altares dentro de sus hogares desde días antes de la celebración con las tradicionales “cempasúchiles”, flores de un intenso color naranja, esqueletos vestidos elegantemente conocidos como “catrinas”, dulces, frutas y fotos de los difuntos.
En las Culturas Africanas también existe desde tiempos inmemorables la adoración a los muertos donde los difuntos continúan viviendo en la mente de todo el pueblo africano, como ánimas, espíritus o seres sobrenaturales que conservan externamente su apariencia terrenal o asumen temporalmente el aspecto de animales. De esta forma, los muertos continúan siendo miembros del clan, no abandonan la comunidad. Lo cual necesitan sacrificios para prolongar su existencia en el otro mundo y renacer en sus descendientes, pues de lo contrario deben dejar de ser.
Como veis la muerte en todo el mundo nos iguala, el cómo la celebramos o recordamos es diferente en cada cultura. Hoy queremos recordar especialmente a los pueblos donde se muere antes de tiempo como el Sahel en Africa, los azotados por la violencia, las guerras, los desastres naturales donde la muerte se impone y gana terreno a la vida. También hoy tenemos presentes a todos los misioneros y misioneras que han dejado sus vidas en diferentes países queriendo dignificar las de los pueblos a los que han servido.